body {background:transparent url(url_de_la_imagen_de_fondo);}

8.12.17

La gaviota

El mar estaba tan calmado como siempre pero los peces flotaban, muertos, en un agua contaminada por el hombre. Armando, pescador de toda la vida, se dirigió triste a través de ese piélago envenenado. Cruzo con su velero el Mediterráneo durante varios meses, sin encontrar vida alguna en esa densa mar. Los animales que vivían en esas aguas habían sido presas del capitalismo aniquilador, disfrazado de éxito. En todos esos días pudo vislumbrar a una gaviota, que le siguió durante su travesía por los horrores del progreso. 

 Ilustración de Jose Luis Rico

Para leerla online: https://www.yumpu.com/…/…/view/59579031/ve-37-diciembre-2017

7.12.17

Darse de baja

—Entregue el formulario C1 en la mesa A y el formulario O5 por e-mail. Adjunte fotocopia del DNI, dos facturas y tres fotos de carnet.
—¡Yo solo quiero darme de baja!
—Entonces rellene el impreso X y también necesitaremos una muestra de su ADN. Buenos días. ¡Siguiente!

Microrelato para 50 palabras - http://www.cincuentapalabras.com/2017/12/darse-de-baja.html?showComment=1512662561277#c1031832626924443985 

21.8.17

La repulsa

Las cuatro hermanas, de piel blanquecina y cuerpos delgados, habitaban en los bosques de Nueva Escocia. Algunas pensaban que eran vampiresas que salían a la luz de la luna, otras fantasmas que caminaban en las sombras pegajosas. Contaban mil patrañas sobre ellas. Qué si brujas, qué si ladronas, que sí monstruos del estanque… siempre con sed de muerte y destrucción. Nadie pudo ver la realidad. Mujeres que se habían alejado de una sociedad que las culpaba, victimizaba, atacaba por el simple hecho de haber nacido hembras. Los ciudadanos preferían tejer complicadas falacias, crear el miedo y la tensión, mientras sembraban el odio con cada una de sus palabras dañinas. Y es por eso que decidieron marchar y vivir en las profundidades, esconderse en los montes, caminar por los valles y bañar sus cuerpos en los ríos que desdibujaban sus figuras y su historia.

 Fotografía de Tim Walker

1.6.17

La era digital

Dedicado a Nicolás Jarque Alegre


Consumía pornografía, no por lo porno en sí, sino por aquello que llaman postporno.

 Ilustración de Paco Tuercas

12.5.17

El entierro

El taconeo. El taconeo sobre una tumba rota con un cuerpo caliente. El jadeo del público que se ahoga en una mar de lágrimas. La banda suena y el nicho se nutre de las plegarias y rezos de los asistentes. La danza de los muertos mecida por el aire que acaricia las amarillentas hojas del cementerio del barrio. Un grupo de pájaros sobrevuelan confusos al son del cajón flamenco. El negro, como marca de luto impuesto, no se observa en este encuentro de caras conocidas y desconocidas. Los niños corren entre las viejas calles, golpeando las estatuas y sepulcros de su alrededor. Las madres les regañan ante su falta de decoro cuando la muerte asoma. La poesía aflora, se despliegan los discursos sobre el difunto. Hablan sus parientes más cercanos. Su vieja madre maldice a los dioses que arrebataron la vida de su hijo, aún joven e inexperto. Sus hermanos rememoran sus primeros pasos en el baile, su pasión en el escenario, su presencia y soltura. Su amante no puede expresar palabra alguna, pero todos vislumbran en sus ojos el mayor pesar de los pesares, y observan, callados, ese vientre abultado que esconde bajo un vestido holgado. La música se inicia de nuevo. Las muchachas bailan en estado de trance, mientras ríos de pena inundan sus rostros. La tierra empieza a ser lanzada sobre el sarcófago, y las flores dan vida a una triste escena. Las uñas se clavan. El grito de auxilio queda silenciado por la voz del cantaor. La guitarra, suave, acoge al muerto en la tierra. 


Toti Soler – Soledat (Álbum: Raó de viure. 2011). Guitarrista, compositor y cantante ligado a la Nova Cançó de Cataluña. Formado en blues, jazz y flamenco. Su carrera destaca por la diversa participación en proyectos junto con, por ejemplo, el poeta Ovidi Montllor, el guitarrista Diego del Gastor y el director italiano Ugo Tognazzi, entre otros.

7.3.17

Donde solíamos amar

Las viejas calles del barrio del Carmen ocultan los secretos de los amantes, de las personas heridas por el amor descortés. La gente ocupa sus arterías, entre risas y cigarros. Un vendedor regala rosas al final de su jornada. Russafa rezuma rabia e infidelidad nocturna. Sus besos saben a cerveza y su cuerpo se mueve al son de los flashes cegadores. El Cabanyal lame la aflicción con sal y sol. Meciéndonos con las aguas del Mediterráneo, cubriendo nuestros pensamientos de arena cálida. En Zaidía cruzamos miradas cuando pedaleamos nuestras bicicletas. Decidimos perdernos a través del río. Nos fundimos con la lluvia y la niebla nocturna que oculta a los marginados. Aquellos que nadie quiere ver su amor. Los barrios de Valencia se unen entre sí, dejando que los enamorados transiten de un lugar a otro. Patraix abraza a Jesús, pero este siente un especial interés por la Ciutat Vella, que le muestra sus rincones más antiguos. En Benimaclet se organizan festejos. Todas salen a la calle a bailar. Nos fusionamos confusos, en los graffitis que cubren los cielos. El barrio cobra vida. La música invade las almas de los desolados. El espíritu joven nos eleva, como el grito de guerra que nace de nuestra garganta. Recordamos el amor en otros lugares. Frío. Distante. Pasional. Efímero. No siempre fue tan bello en todos los lugares, pero regresamos en nuestras fantasías para recordar lo que fue y lo que siempre quisimos. Volvemos a donde pertenecemos y nos cubren las calles de abrazos, las vías de quimeras y las barriadas de besos.




Ovidi Montollor – Els amants. 1974. Álbum: A Alcoi. La letra de esta canción es un poema de Vicent Andres Estelles. Ovidi Montllor fue un cantautor catalán que formó parte del movimiento Nova Cançó.

3.3.17

Construyendo un hogar

Había enterrado tantos trozos de él en la casa que la paredes parecían hablar, moverse, señalarle con sus extremidades amputadas... Sus ojos le observaban desde cualquier ángulo del hogar, y los susurros nocturnos le perseguían en sus amargos sueños. El piano sonaba todas las noches a la misma hora, estridente, haciendo que su corazón saltara en ese pecho dolorido. No lo mató por qué no lo quisiera, lo mató por qué no quería que se marchara. Sabía que estaba pensando en abandonarle, que había conocido a otra persona – o eso decían las malas lenguas, aunque la verdad era que necesitaba saciar sus apetitos por alcanzar el éxito laboral. Había visto el billete de avión y la maleta escondida en el altillo. ¿Por qué quería irse tan lejos? ¿por qué no le explicaba lo que sentía? Si él huía de esa vivienda ya no sería el paraíso que habían construido juntos, a pesar de las dificultades acaecidas. No tuvo otra alternativa – o eso le decía su mente desquiciada. Tuvo que cortarle las alas y obligarle a permanecer con él por siempre. De este modo creyó que jamás se sentiría solo, pero los fantasmas que el mismo había creado le estaban volviendo loco. Se había derramado demasiada sangre en cada una de las habitaciones. Ya no pensaba con claridad, no podía comer, no podía dormir... comenzó a faltar al trabajo, escusándose de pasar de una enfermedad a otra. Entonces se dio cuenta de que todo estaba maldito, su alma, la casa... debía renacer como el ave fénix de sus propias cenizas, debía fundirse en la prisión que él mismo había construido, debía dejar libre a su amado para que la música pudiera sonar en otro lugar. Y así fue como la casa quedó reducida a polvo y escombros, y los susurros se convirtieron en alaridos, alcanzando la deseada libertad. 


The Cinematic Orchestra – To build a home (2007) Grupo inglés cuyo estilo se
mueve en el nu jazz introduciendo electrónica y trip hop entre otros elementos músicales.